6 de cada 10 españoles temen sufrir una ciberestafa bancaria
El 65 por ciento ha recibido mensajes o correos fraudulentos y el 40 por ciento, llamadas de suplantación de identidad.
La Asociación Española de Banca (AEB) y CECA, junto con Sigma Dos, han presentado la segunda edición del Estudio de opinión sobre ciberseguridad, una encuesta en la que han participado 4.000 ciudadanos y que analiza la percepción de los españoles sobre los riesgos asociados a los ciberataques, así como su confianza en las entidades bancarias frente a las estafas digitales.
Esta nueva edición, que da continuidad a la realizada en 2023, permite observar la evolución en el uso de la banca digital, la percepción de seguridad y los hábitos de ciberprotección de los españoles en un contexto de creciente digitalización. Estas son algunas de las conclusiones:
Uso y digitalización de la banca
Cuatro de cada diez españoles usan a diario la banca digital y el 90% accede al menos una vez por semana, lo que refleja la consolidación de uso democrático entre la sociedad española.
El 40% de los españoles ha contratado digitalmente algún producto o servicio de su entidad bancaria en los últimos 12 meses. Abrir una cuenta bancaria (35%) y solicitar una tarjeta de crédito (33%) son los productos más frecuentemente contratados de forma digital. La hipoteca es el que menos (4%).
Confianza y seguridad en la banca digital
La mayoría de los españoles mantiene una elevada percepción de seguridad al operar con la banca digital: el 79,7% se siente mucho o bastante seguro.
Bizum se consolida como la operativa digital percibida como más segura para los españoles (50%), claramente por delante del pago con tarjeta de crédito física en un TPV (16%) o las transferencias bancarias desde la app (11,5%).
La banca es, según los españoles, quien mejor informa sobre las amenazas de los ciberfraudes y las medidas para prevenirlos. Así lo señala el 43% de la población, muy por encima de los cuerpos de seguridad del Estado (18,8%) o los medios de comunicación (14%). Los españoles también consideran que la banca es el actor mejor preparado para proteger al usuario ante posibles fraudes financieros en internet, a distancia de otros actores como los cuerpos de seguridad del estado, las empresas tecnológicas o las administraciones públicas.
Percepción del riesgo de ciberataques
Existe una elevada percepción de peligrosidad de los ciberataques en el entorno digital con una valoración media de 8,9 /10. El 52% considera que la percepción del peligro es máxima (10/10).
Asimismo, sube el riesgo percibido de ser víctima de un ciberataque. 6 de cada 10 personas creen que es muy o bastante probable que puedan ser víctimas de una ciberestafa con pérdida económica. En 2023 el porcentaje se situaba en el 50%.
Falta de conocimientos
Crece la falta de conocimiento declarado en ciberseguridad: el 63% de la población reconoce saber poco o nada. Este dato contrasta con que el 65,9% considera que adopta medidas suficientes para proteger su seguridad digital. No obstante, el informe también muestra que más de una cuarta parte de la población, el 27%, cree que no adopta suficientes medidas de protección.
Hábitos de seguridad y conductas de riesgo
Los españoles tiene que mejorar su protección digital: más de una tercera parte de los ciudadanos sigue conectándose a redes públicas para operar con su banca digital, una cuarta parte no tiene instalado o actualizado el antivirus y el 42% dice no tener instalado un cortafuegos o un programa antispam.
La mitad de los españoles reconoce haber realizado alguna gestión digital de manera poco responsable o siendo consciente de su peligro o potencial riesgo.
La práctica totalidad de la población ha llevado a cabo alguna vez alguna conducta de riesgo. Tan sólo el 4,2% declara no hablar realizado nunca alguna de las acciones evaluadas.
Exposición al fraude y consecuencias
Más de un tercio de los jóvenes de 18 a 29 años aún considera erróneamente que su banco le puede solicitar las claves de acceso y contraseñas, más del doble que la media (16,2%). Las personas mayores son, por el contrario, son las que más claramente identifican que un banco nunca pedirá a sus clientes sus claves de acceso o contraseñas.
Los fraudes digitales no se originan dentro del perímetro de seguridad reforzada de la banca digital, claramente percibida por los usuarios, sino a través de otros canales digitales más vulnerables. El 65% de la población reconoce haber recibido mensajes o correos fraudulentos y 4 de cada 10, llamadas telefónicas de suplantación de identidad de entidades bancarias, compañías conocidas u organismos públicos.
Los cargos no autorizados en tarjeta (52,5%) y las compras online fraudulentas (36,4%) son las estafas más habituales.
El 17,6% de los españoles ha sido víctima de una ciberestafa con pérdidas económicas. Las personas mayores son el grupo de edad con menos incidencia de ciberestafas.